
Así titula hoy el Mundo Deportivo en referencia al choque de esta noche en Mestalla entre Valencia y Barça. Parte de razón tienen.
Por un lado ganar a un rival histórico como el Valencia, en su campo, y confirmando la evolución positiva del equipo en estos últimos días (Espanyol, Depor y Stuttgart) sería bueno, y esperanzador de cara al derby contra el Madrid.
Por otro, perder contra un rival en clara crisis de juego y resultado, haría retornar los fantasmas al entorno culé.
A estas alturas no es un partido dramático, pero con el Madrid enrachado y alejándose en la tabla, algo de suspense si que le podriamos otorgar.
Lo bueno : que hoy se podrá ver el partido hasta en tres cadenas diferentes. Esto de la guerra de las TV es una memez.